Alojarse en la Hacienda del Cardenal, tradición y leyenda de siglos pasados

A tan solo 30 minutos de Madrid se halla Toledo. Ciudad milenaria, cruce de diferentes culturas: árabe, judía y cristiana y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986. En ese mismo entorno, y en uno de los lugares más privilegiados de la ciudad, se encuentra la Hacienda del Cardenal, próxima a todos los lugares de interés y asentada en uno de los entornos más bellos.

Levantada como “Quinta” de recreo, restaurando lo que fue un palacio toledano de la época, a finales del siglo XVIII por el Cardenal Lorenzana, es lo que hoy vemos como el hotel.

El hotel se encuentra en la parte alta del jardín. El zaguán coronado con el escudo familiar Lorenzana, alberga la recepción del hotel y da paso a un recibidor con techo de bañera al uso en la segunda mitad del siglo XVIII.

Los pasillos vestidos con caminos de sisal distribuyen en dos plantas las 27 habitaciones orientadas en su mayoría hacia el norte, encarando el jardín, con ventanas imitando el lacado popular en blanco. A la planta superior accedemos por una escalera cuya barandilla es del siglo XVI, donde contemplamos una réplica de “Tormenta sobre Toledo”, antesala del salón social de corte neoclásico, cuya chimenea es el centro de una sala irregular donde podemos encontrar dos sillones de cordobán.