Al atardecer, con los últimos rayos de sol, los pájaros redoblan sus
trinos en el jardín, las flores esparcen más su intenso aroma.
Campanas, lejanas o próximas, subrayan este momento, poco
antes de verse las primeras estrellas. Es entonces cuando
parecen escritos para el Hostal estos versos de Tirso de Molina
en "Cigarrales de Toledo":
"Solamente ofrece entrada
Al regocijo esta puerta;
Para el contorno está abierta;
Para el disgusto cerrada,
De flores esta esmaltada,
No es bien que el pesar las seque,
Ni en espinas rosas trueque
Quien ser su huesped espera,
Porque sola ha de reynar
El plazer el que gusto adquiera
¿Y el pesar?
¡No ha lugar!
Por más que la entrada intente,
Entre el plazer solamente
Y quédese el pesar fuera."
En frase de Bartolomé Cosio,
"Toledo es la ciudad que ofrece el conjunto más acabado y
característico de lo que han sido la tierra y la civilización
genuinamente españolas. Es el resumen más brillante y
más sugestivo de la historia patria. Por eso, el viajero
que disponga de un solo día en España debe gastarlo
sin vacilar en ver Toledo".